martes, 26 de marzo de 2013

España: Identifican más de 400 genes implicados en la respuesta inmune de las plantas



Las interacciones entre las plantas y los microorganismos son enormemente complejas. Los microorganismos, presentes en grandes cantidades en el suelo, pueden ser parásitos de las plantas y producirles enfermedades, pero también pueden establecer relaciones beneficiosas y favorecer su crecimiento, obteniendo a cambio muchos nutrientes exudados por la raíz. Por todo ello las plantas han desarrollado mecanismos muy sofisticados para detectar los microorganismos del entorno y, una vez reconocidos, activar su sistema inmunológico para defenderse o, por el contrario, permitir su establecimiento en la rizosfera cuando son beneficiosos.

Desde que se establecieron por primera vez las bases de la inmunidad vegetal, tan solo unos pocos receptores de microbios han sido descubiertos. Estos receptores, llamados también dianas inmunes, son los que inician la respuesta defensiva de la planta y median en el complejo intercambio de señales que se produce a continuación entre plantas y microbios. Un trabajo en el que ha participado la investigadora del Departamento de Fisiología de la UPV/EHU Susana García Sánchez ha conseguido identificar 472 genes que, muy probablemente, representan dianas inmunes durante la interacción planta-microorganismos. La investigación se publica en la revista PLoS One, con el título 'Wide Screening of Phage-Displayed Libraries Identifies Immune Targets in Planta'.

La investigación se ha llevado a cabo con la planta modelo 'Arabidopsis thaliana', una mala hierba emparentada con la mostaza. Fue la primera planta cuyo genoma pudo ser secuenciado, pero aún se desconoce para qué sirve la mayoría de sus 35.000 genes. La gran aportación del trabajo, realizado en Neiker, donde Susana García comenzó la investigación con su doctoranda Cristina Rioja, la Universidad de Utrecht, la Universidad de Salamanca y Scotia Biologics LTD, ha sido la novedosa estrategia diseñada por el equipo para la identificación masiva de dianas inmunes.

“Hemos seguido una estrategia high-throughput (de alto rendimiento, en inglés) para identificarlas: combinamos la tecnología de los microchips de ADN, que aprovecha la información obtenida tras secuenciar el genoma de la Arabidopsis, con el empleo de virus bacteriófagos, que permiten expresar todas las posibles proteínas codificadas en este genoma. Así, hemos podido analizar 20 millones de proteínas diferentes y seleccionar aquellas capaces de interaccionar con distintos microorganismos. Todo ello nos ha permitido asignar muy rápidamente funciones a esos 472 genes”, explica la investigadora, quien resalta las posibilidades de esta estrategia en campos como la inmunología o la farmacología.

“Estas investigaciones suponen un avance importante en nuestro conocimiento del sistema inmunológico de las plantas, que puede emplearse para remediar plagas agronómicas o para el desarrollo de nuevos fármacos. No debemos olvidar que las plantas son los productores primarios en la cadena trófica, y que fabrican los compuestos orgánicos y el oxígeno que necesitamos el resto de los seres vivos. Sin ellas, la vida en este planeta no sería posible”, señala Susana García.


Fuente: interempresas.net

Experiencias orgánicas: La vacunación simultánea de bovinos con Lactobacil...

Experiencias orgánicas: La vacunación simultánea de bovinos con Lactobacil...: Publicado el: 24/03/2013 Autor: Carlos R. Bautista-Garfias, Roberto Castañeda-Arriola, Je...

La vacunación simultánea de bovinos con Lactobacillus casei y la vacuna bivalente contra babesiosis bovina genera una mejor protección contra Babesia bovis y B. bigemina transmitidas por garrapatas en condiciones extremas de campo


Publicado el: 24/03/2013
Autor: Carlos R. Bautista-Garfias, Roberto Castañeda-Arriola, Jesús A. Álvarez-Martínez Carmen Rojas Martínez, Julio V. Figueroa-Millán,Centro Nacional de Investigación Disciplinaria en Parasitología Veterinaria, Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias; Astrid Rodríguez-Lozano, C.E.P.
Resumen

Se evaluó el efecto de Lactobacillus casei en la vacuna mixta contra babesiosis bovina del INIFAP (VAC), en bovinos de un área endémica de babesiosis. Previamente se informó que L. casei incrementa la eficacia de la vacuna mixta mexicana contra babesiosis bovina bajo condiciones controladas. Los resultados aquí expuestos demostraron dicha efectividad para generar una respuesta inmunitaria protectora bajo condiciones extremas en el campo. Veinte bovinos libres de Babesia spp fueron distribuidos al azar en tres grupos: testigo no vacunado (Testigo, n = 9), vacunado con VAC (n = 5), y vacunado simultáneamente con VAC y L. casei (LC-VAC, n = 6). Todos los animales se mantuvieron en un corral libre de garrapatas y Babesia spp en Coatepec, Veracruz durante 24 días antes de transportarlos a Paso del Toro, Veracruz, para una exposición natural a Babesia spp transmitida por garrapatas Riphicephalus (Boophilus). Se observó protección contra Babesia spp en bovinos pertenecientes a los grupos VAC y LC-VAC, mientras que los animales testigo mostraron signos clínicos de babesiosis aguda. Los bovinos del grupo VAC-LC mostraron menos signos clínicos que los del grupo VAC entre los días 12-16. Todos los bovinos mostraron Babesia spp después de la confrontación. Los niveles de IgG anti-Babesia en los animales de los grupos vacunados, determinados por inmunofluorescencia indirecta, siempre fueron más elevados contra Babesia bovis que contra B. bigemina después de la vacunación y de la confrontación. Se demostró la eficacia de la vacunación simultánea con VAC y L. casei en bovinos, para generar una mejor respuesta inmunitaria protectora contra Babesia spp transmitida naturalmente por garrapatas, bajo condiciones extremas de campo.
Palabras clave: VACUNA BIVALENTE CONTRA BABESIOSIS BOVINA, Lactobacillllus casei, EFECTIVIDAD, CONFRONTACION DE CAMPO.
Introducción
Una de las enfermedades parasitarias más importantes del ganado en todo el mundo es la babesiosis bovina, enfermedad producida por protozoarios del género Babesia.1 En México, 75% de las 23,316,000 cabezas de ganado vacuno2 están en riesgo de adquirir babesiosis.3 En este sentido, es importante señalar que, además de los adultos, recientemente se han documentado casos clínicos de babesiosis en becerros menores a nueve meses de edad, nacidos en áreas endémicas de la enfermedad.4 En el Centro Nacional de Investigación Disciplinaria de Parasitología Veterinaria (CENID-PAVET) del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) del gobierno mexicano, se desarrolló una vacuna viva atenuada contra Babesia bovis y B. bigemina, que protege al menos a 80% de los bovinos vacunados contra cepas virulentas de Babesia5-7 y a 70% de los animales bajo condiciones extremas de campo.8
Por otro lado, se ha propuesto la utilización de la bacteria ácido-láctica inmunoestimulante Lactobacillus casei como una alternativa para el control de diferentes enfermedades parasitarias.9 En este contexto, se ha demostrado que L. casei, por sí misma, induce una respuesta protectora contra Babesia microti en ratones cuando es inoculada antes o el mismo día de la infección10 y contra Babesia bovis y B. bigemina en ganado bovino, cuando la bacteria ácido-láctica es administrada antes de la vacuna mixta contra babesiosis bovina bajo condiciones controladas de laboratorio; sin embargo, L. casei sola no indujo protección en el ganado vacuno contra el desafío con Babesia.11
En el presente estudio se evaluó la efectividad de la protección conferida por la administración simultánea de L. casei y la vacuna mixta contra babesiosis bovina en bovinos que después de vacunados fueron expuestos a la transmisión natural de Babesia bovis y B. bigemina por la garrapata Rhipicephalus (Boophilus) microplus del ganado bajo condiciones extremas en Paso del Toro, Veracruz, México, considerada como área endémica de babesiosis bovina.12

Material y métodos
Este estudio fue previamente revisado y aprobado de acuerdo con las normas oficiales mexicanas NOM- 062-ZOO-1999, NOM-033-ZOO-1995 y NOM-051- ZOO-1995 por miembros del subcomité de uso ético y humanitario de animales del grupo técnico colegiado del CENID-PAVET del INIFAP. Todos los bovinos usados en este experimento fueron alojados, manejados y alimentados por personal entrenado de acuerdo con las normas indicadas.

Vacuna contra babesiosis bovina
Se utilizó la vacuna bivalente atenuada contra babesiosis bovina desarrollada por el INIFAP, que consiste en una mezcla de la cepa atenuada BIS de Babesia bigemina y la clona BOR de B. bovis.8

Cepa bacteriana
La cepa ATCC7469 de Lactobacillus casei se cultivó bajo condiciones aeróbicas en el medio MRS* a 37°C durante 18 h. Posteriormente, los microorganismos fueron centrifugados a 5000 g por 10 min, y el precipitado se lavó varias veces con solución salina amortiguadora estéril de fosfatos (PBS), más tarde, los organismos murieron por calor en agua hirviendo durante 30 min y el número de organismos en el cultivo se ajustó a 109 unidades formadoras de colonias (CFU)/ml de PBS.13,14

Animales
Veinte bovinos cruza Holstein × Suizo, libres de tuberculosis, brucelosis, babesiosis y anaplasmosis, con una edad promedio de nueve meses, fueron distribuidos al azar en tres grupos: no-vacunado: Testigo (n = 9), inmunizado con la vacuna mixta contra babesiosis bovina: VAC (n = 5), e inoculado con VAC y Lactobacillus casei: LC-VAC (n = 6).

Diseño experimental
Los animales se alojaron en un potrero en Coatepec, Veracruz, ubicado a 1250 metros sobre el nivel del mar; coordenadas geográficas: 19°25'0'' Norte, 96°47'0'' Oeste, donde recibieron los siguientes tratamientos: los animales del grupo Testigo recibieron 3 ml de solución salina estéril vía intramuscular (im) en el anca derecha; los del grupo VAC fueron inmunizados vía im en el anca derecha con 1 × 108 eritrocitos infectados con cada una de las especies de Babesia del cultivo in vitro en un volumen de 3 ml, y los bovinos del grupo LC-VAC fueron inoculados vía im en dos sitios diferentes: con VAC (3 ml) en el anca derecha y con Lactobacillus casei (3 × 109 u.f.c.) en un volumen de 2 ml, en el anca izquierda. Luego se mantuvieron en observación 24 días antes de transportarlos a Paso del Toro, Veracruz (10 metros sobre el nivel del mar, coordenadas geográficas: 19°2'0'' Norte, 96°7'0'' Oeste), un área endémica de babesiosis bovina con una prevalencia estimada de babesiosis bovina mayor a 90%,12 donde fueron expuestos en el campo a garrapatas Rhipicephalus (Boophilus) microplus naturalmente infectadas con Babesia bovis y Babesia bigemina. Esta situación se denominó "condiciones extremas de campo", definidas como la suma de condiciones de clima tropical, tiempo de verano, severa infestación de potreros con garrapatas y área endémica de babesiosis bovina.

Registro de temperatura, volumen celular aglomerado (hematocrito), eritrocitos parasitados con Babesia y niveles de anticuerpos IgG anti-Babesia
En Paso del Toro, Veracruz, se registraron diariamente los siguientes parámetros: temperatura rectal (°C) y volumen celular aglomerado (PCV, como porcentaje). Se prepararon frotis sanguíneos diariamente desde el día 14 después de la confrontación (dc), teñidos con Giemsa para determinar por evaluación microscópica óptica la presencia de Babesia spp y el porcentaje de eritrocitos parasitados (PEP). Al mismo tiempo, se obtuvieron sueros de los bovinos los días 0 y 17 después de la vacunación (dv) y los días ocho y 20 dc para determinar los niveles de anticuerpos IgG anti-Babesia bigemina y anti-B-bovis por medio de la prueba de inmunofluorescencia indirecta (IFI).15

Criterio para determinar babesiosis aguda
Un animal fue considerado con babesiosis aguda (requiriendo tratamiento para evitar la muerte) cuando mostró los siguientes parámetros: 1) No vacunado contra babesiosis bovina; 2) Más de 25% de reducción del volumen celular aglomerado (VCA) con respecto al valor basal; 3) Temperatura rectal mayor a 40°C durante dos días seguidos; y 4) Presencia de Babesia spp en frotis sanguíneos teñidos con Giemsa.5-8,11 Además, se tomó en cuenta la pobre condición física del animal (no medible).

Evaluación de signos clínicos de babesiosis y babesiosis aguda con riesgo de muerte
Similarmente, los porcentajes de signos clínicos de babesiosis y babesiosis aguda se determinaron de la siguiente manera:
• El porcentaje de signos clínicos de babesiosis = número de animales con fiebre y presencia de parásitos en frotis teñidos con Giemsa en el grupo/número total de animales en el grupo × 100.
• El porcentaje de babesiosis aguda con riesgo de muerte = número de animales en el grupo que mostraron fiebre, reducción de más de 25% del valor basal del VCA y presencia de parásitos en frotis teñidos con Giemsa /número total de animales en el grupo × 100.
Es importante señalar que, en contraste con estudios previos, los bovinos experimentales en el grupo Testigo se trataron contra Babesia con 4,4'-(diamino) dibenzamide diaceturate* (Ganaseg) cuando mostraron signos clínicos de babesiosis aguda después de la confrontación, para evitar su muerte.6-8

Análisis estadístico
La significancia estadística de las diferencias se determinó de las medias + desviación estándar (DE) por medio del análisis de varianza (ANDEVA) con el software Paquete de diseños experimentales.16

Resultados
Temperatura
Desde el punto de vista clínico, los animales del grupo VAC-LC mostraron un mejor desempeño en comparación con los bovinos del grupo VAC, particularmente en el periodo de siete días, que abarcó del día 14 al día 20 dc. En este periodo, el promedio de la temperatura rectal (+ EE) fue significativamente más alto (P < 0.05) en los animales del grupo VAC (40 + 0.08°C), en comparación con los bovinos del grupo LC-VAC (39.5 + 0.1°C) (Figura 1).
Volumen celular aglomerado (VCA)
En el día 0 no se observaron diferencias significativas en este parámetro entre los grupos. Al día 15 dc el porcentaje promedio de VCA en el grupo no-vacunado (Testigo) fue significativamente más bajo (16.6%, P < 0.05), comparativamente con los valores observados en los grupos VAC (21.5%) y LC-VAC (22.3%), y representó una disminución de 52.4% con respecto al valor basal (día 0). Los días 16 y 17, el VCA fue significativamente diferente en los grupos vacunados, en comparación con el grupo Testigo (P < 0.05) (Figura 2).
Porcentaje de eritrocitos parasitados PEP
El día 10 dc se observó Babesia spp en los frotis sanguíneos teñidos sólo en niveles inferiores a 0.01 PEP; luego los valores se incrementaron, y los días 12 y 14 dc, se registró una diferencia significativa (P < 0.01) en los valores promedio de PEP observados en el grupo LC-VAC en comparación con los valores de los grupos VAC y Testigo. Al día 12, los valores de PEP (promedio + EE) fueron de 0.13% + 0.05 para el grupo LC-VAC; 0.53% + 0.04 para el grupo VAC, y 0.43% + 0.12 para el grupo Testigo; mientras que los valores observados el día 14 dc fueron de 0.10% + 0.05 para el grupo LC-VAC, 0.46% + 0.02 para el grupo VAC, y 0.45% + 0.12 para el grupo Testigo (Figura 3).
Niveles de anticuerpos IgG anti-Babesia
El promedio de los niveles de anticuerpos IgG anti-Babesia en ambos grupos de animales vacunados siempre fue más alto contra B. bovis que contra B. bigemina, después de la vacunación y después de la confrontación. Al día ocho dc, el promedio de los niveles de anticuerpos contra B. bigemina fue más alto en el grupo LCVAC que en el grupo VAC (Figura 4a). Similarmente, el día 17 dv, el promedio de los niveles de anticuerpos contra B. bovis fue más alto en el grupo VAC en comparación con el grupo LC-VAC; mientras que el día 20 dc el promedio de los niveles de anticuerpos contra B. bovis fue más alto en el grupo LC-VAC que en el grupo VAC (Figura 4b); sin embargo, no se observaron diferencias significativas. En el grupo Testigo el promedio de los niveles de anticuerpos anti-Babesia dc fue muy bajo, comparado con los promedios de los grupos LCVAC y VAC.
Figura 1. Temperatura promedio (°C) en tres grupos de bovinos expuestos a Babesia spp transmitida por Rhipicephalus (Boophilus) microplus en el campo. Cada punto representa la media + E.E. de nueve (Testigo), seis (Lactobacillus casei + vacuna mixta contra babesiosis: LC-VAC), y cinco bovinos (vacuna contra babesiosis: VAC). Los asteriscos indican diferencias significativas (* P < 0.01; ** P < 0.05) entre el grupo LC-VAC y los grupos Testigo o VAC. Se administró tratamiento anti-Babesia a los animales Testigo el día 16 (flecha).
Figura 2. Porcentaje promedio del volumen celular aglomerado (PCV) en tres grupos de bovinos expuestos a Babesia spp transmitida por Rhipicephalus (Boophilus) microplus en el campo. Cada punto representa la media + E.E. de nueve (Testigo), seis (Lactobacillus casei + vacuna mixta contra babesiosis: LC-VAC) y cinco bovinos (vacuna contra babesiosis: VAC). Los asteriscos indican diferencias significativas (P < 0.05) entre el grupo LC-VAC y los grupos Testigo o VAC. Se administró tratamiento anti-Babesia a los animales Testigo el día 16 (flecha).
Signos clínicos de babesiosis y de babesiosis aguda con riesgo de muerte
Se observaron signos clínicos de babesiosis (principalmente fiebre) el día 16 dc en los nueve animales (100%) del grupo Testigo, en los seis bovinos (100%) del grupo VAC y en tres de seis animales (50%) del grupo LC-VAC; mientras que se observaron signos de babesiosis aguda con riesgo de muerte en los nueve bovinos (100%) del grupo Testigo pero en ninguno de los animales (0%) de los grupos LC-VAC y VAC. El mismo día, todos los animales del grupo Testigo mostraron tanto B. bovis como B. bigemina en sus frotis sanguíneos teñidos con Giemsa al ser examinados con el microscopio óptico. Al día 16 dc, tres de nueve animales no vacunados estaban echados, mientras que todos los bovinos de los grupos vacunados estaban de pie. Ese mismo día, todos los animales en el grupo Testigo fueron tratados contra babesiosis con 4,4'-(diamino) dibenzamide diaceturate* (Ganaseg) durante dos días consecutivos; a pesar del tratamiento, el día 26 dc un animal murió. Los animales vacunados (grupos LCVAC y VAC) no recibieron tratamiento contra babesiosis. El día 20 dc todos los animales fueron tratados contra garrapatas (baño garrapaticida). Los bovinos mostraron cargas promedio de 2000 garrapatas (oscilando entre 1500 a 3000 garrapatas por animal). Un ejemplo de la carga de garrapatas se muestra en la Figura 5.
Figura 3. Porcentaje promedio de eritrocitos parasitados por Babesia spp determinado por el examen al microscopio de frotis sanguíneos teñidos con Giemsa, los días 12 y 14 después de la exposición de los tres grupos de bovinos a Babesia spp transmitida por Rhipicephalus (Boophilus) microplus en el campo. Cada punto representa la media + E.E. de nueve (Testigo), seis (Lactobacillus casei + vacuna mixta contra babesiosis: LC-VAC), y cinco bovinos (vacuna contra babesiosis: VAC). Los asteriscos indican diferencias significativas (P < 0.01) entre el grupo LC-VAC y los grupos Testigo o VAC.
Figura 4. Promedio de los niveles de anticuerpos IgG anti-Babesia, determinados por la prueba de inmunofluorescencia indirecta (IFAT), los días 0 (valores basales) y 17 después de la vacunación (dv) y a los ocho y 20 después de la confrontación (dc), de tres grupos de bovinos con Babesia spp transmitida por Rhipicephalus (Boophilus) microplus en el campo. Cada punto representa la media + E.E. de nueve (Testigo), seis (Lactobacillus casei + vacuna mixta contra babesiosis: LC-VAC), y cinco bovinos (vacuna contra babesiosis: VAC). a) IgG anti-Babesia bigemina; b) IgG anti-Babesia bovis.

Discusión
Los resultados obtenidos demostraron la capacidad de L. casei inoculado simultáneamente con la vacuna mixta contra babesiosis bovina, para incrementar la eficiencia de dicha vacuna en animales (aun en menores de nueve meses de edad) expuestos a la confrontación natural con B. bovis y B. bigemina transmitidas por la garrapata Rhipicephalus (Boophilus) microplus del ganado, y corroboraron los hallazgos previos observados en bovinos vacunados y confrontados bajo condiciones controladas con Babesia bovis y B. bigemina.11 En el estudio de Bautista et al.10 no se observó protección contra la confrontación con Babesia spp en bovinos tratados únicamente con L. casei. Con base en esa observación, en el presente estudio no se incluyó un grupo de bovinos tratados solamente con L. casei. Similarmente, los resultados sugieren que los bovinos del grupo VAC-LC están mejor protegidos contra la infección natural con Babesia bovis y B. bigemina transmitidas por garrapatas, que aquéllos que solamente recibieron la vacuna contra babesiosis. Se cree que los incrementos en el promedio de temperatura observados los días 24 y 26 en el grupo VAC, se pudieron deber a una reinfección con Babesia que luego fue controlada. Se sabe que L. casei estimula el sistema inmunitario innato por medio de la activación de receptores tipo-Toll (Toll-like receptors, TLRs) y la producción de citocinas tipo Th1.17,18 Los TLRs no solamente inducen respuestas inmunitarias innatas, sino que también modulan la respuesta inmunitaria adaptativa celular y humoral que da lugar a una mejor respuesta inmunitaria adquirida a un antígeno en particular, como los antígenos de las vacunas.19,20 En este sentido, se ha demostrado que una vacuna protectora de Leptospira borgpetersenii muerta induce una potente inmunidad Th1 que comprende respuestas mediadas por linfocitos T CD4 y T γδ T en el ganado vacuno.21,22
Figura 5. Vista posterior de un bovino mostrando la carga de garrapatas el día 20 después de la introducción a un potrero infestado con Rhipicephalus (Boophilus) microplus en La Posta Veracruz, México.
Los resultados observados en el presente estudio sugieren que el uso de L. casei en vacunas contra babesiosis bovina podría disminuir las severas respuestas a la vacunación que se observan en el ganado vacunado.23
Es probable que la respuesta inmunitaria generada en este estudio por L. casei y la vacuna bivalente contra babesiosis consistió en una combinación de ambos brazos de la respuesta inmunitaria, celular y humoral; sin embargo, los mecanismos celulares deben ser investigados con más detalle en estudios futuros.
El bajo promedio de temperatura observado en el periodo de siete días después de la exposición en el campo (días 14-20) probablemente se debió a la menor presencia de parásitos en los animales del grupo LC-VAC (39.5°C), en comparación con lo observado en los bovinos del grupo VCA (40°C).
La caída en el VCA (particularmente durante los días 15, 16 y 17) se observó principalmente en los bovinos del grupo Testigo por la infección de ambas especies de Babesia y la severa infestación por garrapatas (Figura 5), mientras que la observada en los animales de los grupos LC-VAC y VAC probablemente fue causada por la sola infestación de garrapatas.
El PEP mostrado por los animales del grupo VAC, similar al de los bovinos del grupo Testigo, sugiere que Babesia spp fue finalmente controlada; sin embargo, los parásitos atenuados de la vacuna sola generaron una respuesta protectora en los animales vacunados, pero incapaz de evitar los signos clínicos temporales causados por las cepas virulentas provenientes de la infección natural.
El bajo PEP observado en los bovinos del grupo LCVAC en comparación con los valores mostrados en los animales de los grupos Testigo y VAC probablemente se debió a la estimulación de una mejor respuesta inmunitaria que controló la infección por Babesia con mayor eficacia. En este contexto, es probable que la respuesta inmunitaria innata fue activada por L. casei, como se ha demostrado en las infecciones por B. microti. 10 Similarmente, se ha demostrado que es importante la estimulación apropiada de la respuesta inmunitaria innata en becerros, que involucra la inducción de citocinas Th1 y de células tipo-NK en el bazo, para el control de B. bovis transmitida por garrapatas R. (Boophilus) microplus.24
Aunque sólo se registró la producción de anticuerpos IgG anti-Babesia en los animales de este estudio como manifestación de la respuesta inmunitaria, es probable que la inmunidad celular haya estado también involucrada en el control de B. bovis y B. bigemina en los animales vacunados, como se ha sugerido anteriormente. 11,25,26
Se especula que las diferencias en los promedios de los niveles de anticuerpos IgG anti-B. bovis y anti-B. bigemina en los sueros de los animales vacunados en este sentido, posiblemente se debieron a diferentes subclases de IgG estimuladas por los tratamientos; es decir, el tratamiento simultáneo con L. casei y la vacuna contra babesiosis estimuló diferentes subclases de IgG, a diferencia del tratamiento con la vacuna sola. Sin embargo, se requiere llevar a cabo más estudios en este sentido.
Es importante señalar que todos los animales en los tres grupos fueron mantenidos en el potrero infestado con garrapatas hasta por 16 días después de que se aplicó el tratamiento anti-Babesia en los animales del grupo Testigo, periodo en el cual se observó una disminución en el VCA en todos los animales. Respecto a ello, debe tomarse en cuenta que el efecto directo de la infestación masiva con garrapatas en los animales, que causa anemia y supresión del sistema inmunitario de los bovinos,27,28 puede dar lugar a reinfecciones con Babesia u otras infecciones (virales, bacterianas, fúngicas) en animales débiles; por esta razón, es vital llevar a cabo medidas de control de garrapatas, además de la vacunación contra Babesia spp en zonas endémicas de babesiosis. Los resultados del presente estudio concuerdan con investigaciones recientes en las cuales se ha indicado que para mejorar las vacunas, los patrones moleculares asociados con patógenos pueden ser utilizados para inducir respuestas inmunitaria innatas, vía receptores tipo-Toll, que promueven la inmunidad adaptativa.29 En este contexto, la observación reciente de que casos clínicos de babesiosis se pueden presentar en becerros menores de nueve meses de edad no-vacunados de una zona endémica de babesiosis4 y los resultados del presente trabajo, sugieren que el uso de L. casei puede proporcionar protección adicional a la vacuna bivalente contra babesiosis bovina, tanto en bovinos adultos como en becerros, contra la infección por Babesia en explotaciones localizadas bajo condiciones tropicales donde la babesiosis bovina generalmente es endémica.
Con base en los resultados obtenidos, se concluye que: 1) la eficacia de la administración simultánea de L. casei y la vacuna mixta mexicana contra babesiosis bovina fue mejor que la de la vacuna sola, en términos de presentación de signos clínicos de la enfermedad después de la exposición de animales vacunados a una infestación masiva con garrapatas infectadas con B. bigemina y B. bovis en un área endémica de babesiosis bovina; 2) la administración simultánea de L. casei y la vacuna bivalente contra babesiosis bovina genera una protección en los animales vacunados contra la infección natural por Babesia, similar a la observada en bovinos tratados con L. casei dos días antes de la administración de la vacuna bivalente contra babesiosis bovina; 3) se requiere de más estudios para dilucidar los mecanismos que ocurren en los animales vacunados con L. casei y la vacuna bivalente contra babesiosis bovina; 4) los animales menores de nueve meses de edad no vacunados contra babesiosis, desarrollan babesiosis aguda cuando se exponen a una infestación masiva con garrapatas infectadas con B. bovis y B. bigemina.

Agradecimientos
Este estudio fue financiado con fondos del proyecto número 6216955P del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).

Referencias
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lunes, 14 de enero de 2013

Homeopathy for the control of plant pathogens


autores: M. V.Toledo1, J. R. Stangarlin2 and C. M. Bonato3

Homeopathic science was designed by German physician Christian Fredrich Samuel Hahnemann for over 200 years and it is based mainly in the law of similar (Similia Similibus Curantur). Currently, this science is being used in various segments of agriculture, especially in the area of plant protection. For its contribution on the auto regulation of the soilplant-atmosphere system, the homeopathy can assist in the maintenance process of the plants health for its tonic effect and/or by inhibition effect directly on the pathological agents. Moreover, homeopathy is a low cost alternative to chemical fungicides, easy to use by farmers and how it is used in high dilutions, presenting an irrelevant environmental impact. So, this review aims to demonstrate the potential of homeopathy as a tool to control plant pathogens and its contribution for a sustainable agriculture.

Keywords homeopathy; alternative control; plant pathogens

1. Introduction
1.1 The homeopathy
The homeopathy is a word of Greek origin that means “similar disease” (homoios = similar, phatos= suffering, sickness). The homeopathic science, idealized by Christian Friedrich Samuel Hahnemann (1755 to 1843), has been applied with very positive results in human beings, however the use in animals and, especially in plants, have been developed more recently. Hahnemann used to say that: “if the laws of nature that I proclaimed are true, then can be applied in all life beings”. This is the major warranty given by the idealizer of homeopathy for the utilization of homeopathic science in all life organisms, inclusive in plants.
According to Sigolo and Benez, Hahnemann in 1790, analyzing the properties of the Cinchona, arouse the
interest in the use of this substance, noting that the abuse of the same entailed symptoms similar to what was fighting. Making a series of experiments on himself, found out that the cinchona produced the same fever that he intended to annihilate, when administered in healthy persons. Hahnemann conducted other experiments with mercury and arsenic, toxic substances requiring dilution and succussion. Thus, the “father of homeopathic medicine” found that the substances lost its toxic effect when diluted, but are capable of causing symptoms of the disease which intended to cure.
Based in his practices and experiments, Hahnemann left four fundamental principals, that are followed to this day: a)cure by similar; b) experiments in healthy persons; c) minimal and infinitesimal doses; d) the only medication.
The homeopathic philosophy for human beings is very clear, but their use in plants and soil is still in the very
beginning. It is common to use analogies between the human medical subject and the plant science with very promising results. However, currently the homeopathy is being used in various segments of agriculture, like: pest control and plant diseases; increase of active principles or secondary metabolic in plants; detoxification of plants contaminated by metals such as aluminum and copper; and influence on plant physiology.
The homeopathy is Eco-friendly, it is essentially informational, and of systemic action, leaving no residue in the environment. The homeopathic drug acts as an informational way, in the auto-regulation of the body, which favors the homeostasis of the system. This feature makes homeopathy an ecological option for field use, totally in agreement with the agro-ecological principles.
1.2 Homeopathic drugs
Homeopathic drugs is all pharmaceutical presentation destined to be used according to the principle of similarity, with preventive and therapeutical purposes, obtained by the method of dilutions followed by succussion and/or successive grindings. The succussion consists of rhythmic and vigorous stirring of drugs dissolved in appropriate inert substance, while the dynamization or potentization is the result of the process of dilution followed by succussion and/or successive grinding of the drug, with the aim of developing medicinal power. As inert ingredients can be used distilled water and ethanol.
The dynamization or the amount of times that the homeopathic drug was diluted with succussion is indicated by a number, while a letter (or letters) indicates how it was prepared. According to the Brazilian Homeopathic Pharmacopoeia, there are three basic methods of preparation for the homeopathic medicines: the Hahnemannian method, the Korsakovian method and the Continuous Flow method. The Hahnemannian began from the basic pharmaceutical substance (obtained in ethanol) and used dynamization according to decimal and centesimal scales, being the proportion of 1:10 and 1:100, respectively, and with 100 succussions made by manual or mechanical process, which received the terminology of “DH” or “CH”, respectively. As an example: 6CH means the sixth Hahnemannian dilution.
The Korsakovian method, from the drug in 30CH, in ethanol, the liquid is placed in bottle filling 2/3 of capacity used in the preparation, when then is discarded and it is made new filling to the bottle with the inert substance and made succussion for 100 times, obtaining the 31K. The continuous flow starts from the drug in 30CH also, but uses a dynamic apparatus that works through the process of dilution and turbulence, and the rotation corresponding to the succussions. In this case, the homeopathic drug receives the terminology “FC”.
To designate the homeopathic drug are used scientific names, according with the rules of the international codes of botanical, zoological, biological, chemical and pharmaceutical nomenclature, in addition to names recognized by the homeopathic usage and the existing pharmacopoeia, codices, medical matters and scientific works recognized by homeopathy. A way to treat with homeopathy is the recommendation by isopathy, use of isotherapics or biotherapics, or also known as nosodes. In this case is used as a source of homeopathic drug the actual disease or intoxication -causing agent. In the case of plant treatment the recommendation has been given by analogy to the human medical field or by the use of isopathy.

2. Homeopathy in plants
The scientific works of plant homeopathy are recent. Although the pioneering occurred in 1923 with Kolisko and Kolisko [24], stimulated by the ideas of Rudolf Steiner, only from the end of the decade of 60 has news of experiments in this area. One of the earliest works that has mention is of the Nitien et al. in France that demonstrated the action of homeopathic preparations of copper sulphate (Cuprum sulphuricum – 15CH) on the detoxification of green pea plants previously intoxicated with this salt in high dosage.
In India, Khanna and Chandra obtained significant results in rot control of tomato, caused by Fusarium roseum, with the application of homeopathic preparations of Kali iodatum in 149CH and Thuya occidentalis in 87CH, in pre and post-harvest conditions. These authors evaluated the quality, palatability of fruits treated and cost of the treatment, concluding that there were practical and economic feasibility in the homeopathic treatment, besides the prophylactic and curative actions. Later on, these same authors, obtained significant results in the control of rot in mango, guava and tomato fruits by the application of various homeopathic drugs in pre and post-harvest conditions, with suppression of spore germination and respiration of the fungi Alternaria alternata, Colletotrichum gloeosporioides, Fusarium roseum
and Gloeosporium psidii.
The control of fungi producing aflatoxins, toxin that causes liver damage in animals and humans, responsible for various contaminations in stored products, was studied by Sinha and Singh, in India. These authors tested various homeopathic drugs, and verified that Sulphur (200CH) inhibited 100% the growth of Aspergillus parasiticus. The Silicea terrea and the Dulcamara reduced the growing of the fungi in 50% and the production of toxin in more than 90%. The Phosphorus had little effect in inhibiting the growing of the fungi (less than 10%), but reduced in almost 30% the production of aflatoxins.
Verma et al., aiming to control the tobacco mosaic virus (TMV), evaluated the application of homeopathic drugs Lachesis and Chimaphila in 200CH, before and after the inoculation with the virus, and verified reduction of 50% of the virus content in tobacco leaf discs.Saxena observed inhibition of 22 genera of fungi associated with okra seed treated with Thuya ocidentalis, Nitric acidum and Sulphur in dynamization 200CH. Betti et al.  divided the international works with homeopathy in three groups: germination and growth models, plant pathological assays and field assays, which were classified with respect to positive and negative effects, noting that in most studies the effects of homeopathic drugs were promising for their use in agriculture.
In recent years has been found an increase of researches for disease control and studies of metabolic processes in plants treated with homeopathy. The homeopathic drugs act in biological processes of plants without producing toxicity. Rolim et al. demonstrated a reduction of powdery mildew of tomato by Kali iodatum 100CH, in greenhouse, and increase in number of leaflets by biotherapic obtained from the pathogen Oidium lycopersici. In apple seedlings two sprays of Staphysagria 100CH at intervals of 12 days reduced the incidence of powdery mildew caused by Podosphaera leucotricha. Rolim et al. concluded that Kali iodatum 30CH and hydro-alcoholic solution at 30% are effective in reducing incidence of tomato soft rot in post-harvest. Rolim et al. demonstrated that Staphysagria 30CH applied to tomato plants, in greenhouse, reduced the severity of early blight, as well as Phosphorus 30CH and the isotherapics of A. solani in 30 and 60CH, indicating the use of homeopathy as technically feasible for plant disease control in tomato. Andrade and Andrade observed responses on soil microbial activity, by change on the rhythm of breathing, when applied homeopathic drugs, demonstrating that these drugs interfere directly in the biomass of soil and, consequently, in the health of the plants. Bonato, checking the effect of Lachesis in 6, 12, 24 and 30CH, and isotherapics of virus SCMV (Virus) in 3, 6, 12, and 30CH in sorghum plants, observed improvement of the general condition of the plants in almost all the variables analyzed, concluding that the dynamization 30CH both of Lachesis as well as Virus were the ones  that showed the best results.
Rossi, in an assay with tomato, aiming to induce resistance against bacterial spot, demonstrated the
decrease in disease severity with the use of biotherapy of Xanthomonas campestris in 6CH and 24CH when applied together with the water irrigation.
Carneiro et al. observed that the biotherapics of Alternaria solani in dynamizations 26, 27 and 28CH reduced the severity of the early blight disease in tomato plants cultivated in greenhouse.
As we can see, the homeopathy is a tool with great potential in agro-ecosystems, however, it is necessary that the universities and organizations that propagate science and technology,take the homeopathy as a science, with impartial posture, free of preconception, thus proving the effectiveness of homeopathy in biological systems, including the protection of plants.

3. Homeopathy and resistance induction in plants
Various biotic and abiotic agents can affect the growth and development of the plants. In general, the plant resistance to stress depends on the species, genotype and the stage of plant development. The stress triggers a wide range of responses in plants, ranging from the alteration of gene expression and cell metabolism by changing the rate of growth and productivity. The responses of plants to the stress depends on the length, the severity, the number of exposures and the combination of stressful factors, as well as the type of organ and tissue, developmental stage and genotype.
In the context of plant pathology, plants have mechanisms that, depending on the virulence of the pathogen, can prevent or reduce damage caused by the same. The defense mechanisms of plants against pathogens exist in multiplicity and are extremely efficient, and they can be activated by treatment with an inducing agent or elicitor. This way, the induction of resistance involves activation of latent defense mechanisms existing in plants in response to treatment with biotic or abiotic agents. This induction of resistance both can be used to designate a local protection, this is, the induction of defense mechanisms only in the plant tissues that received the treatment with the inducing agent, or can indicate a systemic resistance, when it manifest far from the inducing agent was applied.
By the homeopathic science, any disturbance caused to the plant, both by biotic and/or abiotic agents, affects their regulatory systems, so, the plant is submitted to a certain stress (biotic or abiotic), which promotes an unbalanced autoregulation, and consequently, their natural homeostasis is lost. Therefore, the principle of similar, basis of homeopathy seems to apply to plants, once the fundamental principles in which Hahnemann was guided to establish the basis of homeopathy seem to hold for all living beings.
The homeopathic drugs can act as abiotic inducers of resistance in plants, and can also act in plant detoxification. Toledo evaluated the effect of Sulphur and Ferrum sulphuricum in the control of the early blight on tomato plants. The results showed that Sulphur in 12 and 30CH minimized the severity of disease in ten days after the inoculation with the fungus Alternaria solani, and 14 days after inoculation for 6 and 30CH. Ferrum sulphuricum in 12 and 60CH reduced the severity in ten days and in 12 and 30CH to fourteen days, but was not observed induction of systemic resistance.
However, in the work of Meinerz  it was observed increase in peroxidase activity in plants of tomato treated
with three applications, in intervals of 72 hours, of Propolis, Sulphur and Ferrum sulphuricum in 6, 12, 30 and 60CH. In this case, Propolis 30CH overcame the other treatments when compared the sixth leaf treated and inoculated with Alternaria solani, with a seventh leaf only inoculated, showing systemic character to the treatment, which was observed also in the evaluation of the severity of early blight disease.
The homeopathic drugs can also modify the metabolism of the plants, especially by increasing the content of
secondary compounds. Fonseca et al. observed significant effect on tannin content in leaves and roots of medicinal plant Porophyllum ruderale with only one application of Sulphur, Natrum muriaticum, Kalium phosphoricum, Calcarea carbonica, Silicea terrea and Magnesium carbonicum, an dynamization 4CH, concluding that homeopathy in plants of Porophyllum ruderale can reduce the tannin content, reducing the astringency and increasing the palatability of leaves. On the other hand, the use of homeopathic preparations, that increases the content of pharmacologically active compounds, including the tannin, has a great importance to phytotherapy. Bonato  found that Sulphur and Arsenicum album in dynamizations 6, 12, 24 and 30CH, applied weekly during 98 days, affected growth and content of peppermint essential oil (Mentha arvensis). With the use of these two drugs there was an increase of plant height, fresh and dry biomass, beyond the content of essential oil.

4. Conclusion remarks
The present work aimed to report studies related to the control of pathogens and the maintaining the health of plants by homeopathic drugs, showing its potential as a tool for an agriculture with less environmental impact. We suggested that to work with plant homeopathy, the researcher should pay attention to three basic points: the choice of drug, the dynamization and frequency of application on plants.
For the choice of homeopathic drug, research should be directed searching elucidate the principles left by
Hahnemann through studies of pathogenesis, this is, verifying the symptoms developed when the drug is applied over a healthy plant. With respect to the choice of dynamization, a fact which is important to consider in future studies, is related to a great number of dynamizations of each drug to be observed, due to the pattern of waves when we use different dynamizations.
The frequency of application is important regarding the control of disease, because is necessary a time between the treatment with inducing agent to improve changes in the plant metabolism before the infection with pathogen, to give an effective protection. At this point, biochemical and histological studies can collaborate to clarify the phenomenon.

Acknowledgements:
We gratefully acknowledge financial support from ‘Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico’ – CNPq, to carry out our researches with homeopathy.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Experiencias orgánicas: La matriz extracelular y su regulación

Experiencias orgánicas: La matriz extracelular y su regulación: autor: Hartmut Heine Médico. Profesor Universidad de Frankfurt Medicina Biológica / Núm. 1 / Marzo 1993 Significado de la matriz extr...

La matriz extracelular y su regulación

autor: Hartmut HeineMédico. Profesor Universidad de Frankfurt
Medicina Biológica / Núm. 1 / Marzo 1993

La vida de un organismo pluricelular evolucionado está estrechamente relacionada con la tríada re­presentada por los capilares, la ma­triz extracelular o sustancia funda­mental y las células. Una célula es capaz de funcionar sólo en el medio que la rodea: el espacio extracelular estructurado. Contrariamente al punto de vista de la patología celular que predomina habitualmente, no es conceptualmente factible separar de modo artificial las funciones de las células del medio que las rodea. Cuando esto se plantea de este modo, la célula se convierte en una abstracción, en un modelo. Además, en los casos en los que están involu­crados los pacientes actuales, este punto de vista tan poco natural sepa­ra su enfermedad de su individuali­dad, y haciendo un análisis final, sólo permite una terapia del modelo de una enfermedad. Los resultados de este desafortunado punto de vista se han puesto de manifiesto, de modo especial, con los infructuosos intentos que se realizan habitual­mente en la terapia de tumores y enfermedades crónicas.
Cada célula está íntimamente uni­da a su espacio extracelular. El espa­cio extracelular únicamente permite la existencia de procesos metabóli­cos que afectan a la célula y, sólo como resultado de tales procesos, puede ser activo el material genéti­co del núcleo celular. El espacio extracelular proporciona un tamiz molecular entre la célula y los capilares próximos a ella (capilares sanguí­neos y linfáticos). Las sustancias que estructuran la matriz extracelular forman una red de complejos de car­bohidratos de alta polimerización: carbohidratos unidos a proteínas (proteoglicanos -PGs-), así como carbohidratos no unidos a proteínas (glicosaminoglicanos -GAGs-) (Fig. 1).
En esta red se incluyen las glico­proteínas estructurales (colágeno, elastina), así como glicoproteinas entrelazadas (como, por ejemplo, la fibronectina y la laminina). También está presente el espectro completo de las células del tejido conectivo: fibroblastos, fibrocitos, miocitos, macrófagos, linfocitos y granuloci­tos. Como las fibras nerviosas del sistema nervioso autónomo termi­nan en la sustancia fundamental, existe una conexión directa con el sistema nervioso central y con el ce­rebro, así como con el sistema de las glándulas endocrinas a través de los capilares (Fig. 1). A su vez, el siste­ma nervioso central y el hormonal están interrelacionados en el tronco cerebral y, consecuentemente, estos elementos forman parte de la estruc­tura de un sistema fundamental que está sujeto a funciones de con­trol locales y centrales: lo que se co­noce con el término de regulación fundamental *.La rápida capacidad de reacción característica de los fibroblastos es particularmente significativa para el sistema de regulación fundamental. Este tipo de célula es capaz de responder de manera efectiva a toda la información que entra en el sistema de regulación, por ejemplo, a través de neurotransmisores y neuropépti­dos, sustancias que actúan como mensajeros celulares (linfoquinas, citoquinas, prostaglandinas, leuco­trienos y muchas otras), hormonas, metabolitos y catabolitos.
Las respuestas de los fibroblastos están altamente adaptadas a la situa­ción particular que exista, respon­diendo a todas las informaciones con una apropiada síntesis de todos los componentes de la matriz extracelular mencionados. En estas fun­ciones, los fibroblastos no diferencian entre lo "bueno y malo". De he­cho, esta síntesis está adaptada efec­tivamente en su respuesta a las parti­culares cargas impuestas en el siste­ma fundamental a partir de fuentes no fisiológicas, bien de origen exó­geno (toxinas ambientales, como metales pesados) o bien a partir de una intoxicación endógena (por ejemplo, malnutrición).
Dichas toxinas (que generalmente se conocen con el término de «ho­motoxinas»), junto con la síntesis de fibroblastos, acaban alterando la sustancia fundamental que se torna perjudicial para el organismo. Si la exposición a esta carga tóxica conti­núa durante un largo período de tiempo, las propiedades patológica­mente modificadas del tamiz mole­cular de la sustancia fundamental ocasionarán progresivamente un corte en los procesos metabólicos normofisiológicos. Esta evolución conducirá sucesivamente a alteracio­nes en la reactividad genéticamente controlada de las células asociadas las cuales están relacionadas entre sí por la sustancia fundamental a través de una película superficial de carbo­hidratos (Fig. 1). Por consiguiente, aparece el peligro del desarrollo de enfermedades crónicas y de tumo­res.
Del mismo modo, pueden obser­varse los efectos de vicariación, bien conocidos por la homotoxico­logía, es decir, pueden aparecer, se­cuencialmente y como resultado de las alteraciones tisulares, distintas enfermedades.
  • Sustancia fundamental (matriz extrace­lular) = Red de glicoproteínas estructurales de PG/GAGs y formación de redes de glicoproteínas.
  • Sistema fundamental = Sustancia fundamental junto con los componentes celulares, humorales y nerviosos.
  • Regulación fundamental = Posibilidades de regulación local para el sistema fundamental junto con los sistemas de regulación neurohormonales.
Características de los complejos de glicoproteínas de alta polimerización existentes en la matriz extracelular: PG/GAGs
Las funciones llevadas a cabo por el sistema fundamental, en su papel intermediario entre la microcircula­ción y las funciones de las organelas celulares, están esencialmente de­terminadas por las características de los PG/GAGs. Estos complejos son capaces de polimerizarse y despoli­merizarse y pueden formar un anillo de cierre. Como resultado de estos procesos, se crea un sistema de túnel en el que pueden llevarse a cabo fenómenos de complexación hués­ped-hospedador: en el interior de estos túneles, las sustancias lipofíli­cas e hidrofóbicas pueden ser trans­portadas simultáneamente hacia la pared exterior del túnel, a la vez que son enlazadas con sustancias hidrofí­licas. Como resultado de sus cargas negativas, son capaces de formar en­laces con agua y de efectuar un in­tercambio iónico. Estas característi­cas de los PG/GAGs juegan un pa­pel esencial en los importantes esta­dos de isoionia, isoosmia e isotonía que prevalecen en el organismo; es decir, la homeostasis depende de la composición y de la vida media biológica de los PG/GAGs en la matriz.
Sin embargo, el grado de polimerización y la vida media de los PG/GAGs puede experimentar impor­tantes cambios como resultado de enlaces con iones de metales pesa­dos (especialmente mercurio, plo­mo y cadmio), complejos antígeno - anticuerpo, proteínas defectuosas (por ejemplo, monóxido de carbo­no / hemoglobina), colesterol, ácido úrico y, en general, con todas las sustancias que pueden tener la de­nominación de homotoxinas.
En las etapas iniciales de tales procesos, en condiciones normales, las sustancias tóxicas son intercepta­das eficazmente y se activan las fun­ciones de defensa del organismo. Sin embargo, en casos de cargas tó­xicas crónicas y/o deficiencias de la resistencia, el organismo no puede eliminar completamente estas toxi­nas y el paciente corre el peligro de contraer un amplio espectro de en­fermedades.
Utilizando los conceptos y la ter­minología de la homotoxicología, podemos resumir este proceso de la siguiente manera: la enfermedad pasa de la fase de impregnación del sistema fundamental a la fase de degeneración.Particularmente, como conse­cuencia del aumento de la esperan­za de vida en Europa y Norteaméri­ca, el estado de la matriz extracelu­lar ha adquirido cada vez mayor im­portancia, debido a su papel esen­cial en el desarrollo de enfermeda­des crónicas y tumores en las perso­nas de mayor edad.
En este contexto, el fenómeno de la glicosilación no enzimática ha ad­quirido una importancia fundamen­tal en el proceso de envejecimiento. Las alteraciones en la utilización de la glucosa, que se producen con ma­yor frecuencia en la edad avanzada y que se asocian a una disminución de los receptores celulares de la insuli­na y/o a una deficiencia de insulina, conducen a una amplia variedad de enlaces entre glucosa y homotoxinas y todos los componentes de la ma­triz extracelular (PGs, GAGs, colá­geno, elastina, mielina de las fibras nerviosas, así como membranas ce­lulares), además de producirse una polimerización patológica y proce­sos de reticulación. La sustancia fun­damental está por tanto involucrada dentro del círculo vicioso de la for­mación de una estructura patológica, con las correspondientes reacciones patológicas de las células implicadas (Heine, 1992).
Figura 1. Matriz extracelular
Matriu Extracel.lular
Relaciones recíprocas (flechas) entre capilares (8), sustancia fundamental  [PG/GAGs y glicoproteirias (1)], colágeno (2), elastina (3), células del tejido conecti­vo [mastocitos (4), células de defensa (5), fibrocitos (6)], axones terminales autonó­micos (7) y células del parénquima orgánico (10). Membrana basal (9).El fibrocito (6) representa el centro de regulación de la sustancia fundamental. Este es el único tipo celular en retroalimentación con todos los componentes celulares y nerviosos, capaz de sintetizar la sustancia fundamental que se adapta eficazmente a las circunstancias que prevalecen habitualmente. Los mediadores primarios y los filtros de información son los PG/GAGs, las glicoproteínas estructurales, así como la película de carbohidratos de la superficie celular (glicocálix: línea de puntos en todas las células, colágeno y elastina).
Significado de la leucocitólisis fisiológica para la regulación de la matriz extracelular
Para servir como una ruta normal de tránsito de los procesos metabóli­cos, la matriz extracelular debe te­ner exactamente definidas las carac­terísticas de una composición y regulación dinámicas. Refleja el es­tado actual de homeostasis. Esto puede medirse con una gran varie­dad de técnicas. Una de ellas es la leucocitólisis fisiológica que, entre todos los procesos de regulación, tiene un papel central. Incluso una mínima desviación de la homeosta­sis conduce a una lisis reactiva de los leucocitos: proceso asociado a la liberación de una cantidad corres­pondiente de sustancias biológica­mente activas (incluyendo linfoqui­nas y citoquinas), capaz de regular todo el material biológico que pue­de estar implicado en este contexto (Pischinger, 1990).
Es en este punto donde el princi­pio de la terapia biológica (en el sentido de aplicar una estimulación para ayudar al organismo a ayudarse a si mismo) se torna aparente de for­ma especialmente lógica. Se ha esti­mado que, en circunstancias norma­les, aproximadamente 1,2 millones de leucocitos experimentan lisis cada segundo en los espacios intra y extravasculares del organismo hu­mano. Por tanto, el principio de la acción terapéutica de la medicación biológica reside en su capacidad de estimular la leucocitólisis fisiológica o, en los casos en que ya existe un nivel alto de citólisis debido a esta­dos de enfermedad, en ajustar los procesos de leucocitólisis a un nivel más próximo al normal.
Una característica importante de la terapia con medicación biológica es el no producir una estimulación o atenuación de la leucocitólisis una vez que se han alcanzado los valores normales. Dicho de otro modo, una sobremedicación en estas circunstancias es difícilmente posible con los medicamentos biológicos.
Sin embargo, un requisito previo y clave para el éxito de un tratamiento de esta naturaleza es, básicamente, que el sistema fundamental debe te­ner capacidad de regulación tera­péutica. La confirmación de esta po­sibilidad se obtiene a través de tests que incluyen biorritmos, por ejem­plo, nivel sérico de hormonas, in­munoglobulinas y electrolitos. Des­pués de todo, son ritmos que hacen posible que los procesos físicos, aní­micos y mentales del organismo se desarrollen y mantengan. En este sentido, los procesos rítmicos repre­sentan el propio fundamento de la identidad del hombre individual. Por ello, la pérdida del ritmo siem­pre supone una pérdida de identi­dad: una situación que puede ser ob­servada en pacientes cancerosos que reciben quimioterapia. Por otra par­te, cualquier terapia que pueda man­tener o recuperar efectivamente las propias funciones rítmicas del pa­ciente, probará ser la más adecuada.
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  2. Pischinger, Alfred: Matrix and Ma­trix Regulation: Basis for a Holistic Theory in Medicine, Haug International, Brussels 1991

lunes, 26 de noviembre de 2012

¿ES LA LLAMADA "LEY DE LOS SEMEJANTES" UNA LEY CIENTÍFICA?


 Dr. Gabriel Hernán Gebauer.

INDICE
Dr Samuel HahnemannPrólogo 
Introducción
¿Qué es ley científica?
Ley objetiva y enunciado nomológico
Hipótesis científica confirmada
Noción de método científico
El papel de las hipótesis
Las hipótesis científicas
Hahnemann entra en escena
El origen de la "ley de los semejantes"
La prioridad de Hahnemann
El enunciado de la "ley de los semejantes"
Análisis sintáctico
Análisis semántico
La teoría detrás de la ley
Una nueva formulación de la "ley de los semejantes"
La importancia de la teoría
La teoría hahnemanniana
Nueva formulación hahnemanniana de la "ley de los semejantes"
Análisis crítico de la teoría de Hahnemann
Hahnemann y las enfermedades crónicas
El concepto hahnemanniano de Psora
La Psora latente
Crítica al concepto de Psora
Continuación del análisis crítico
Propuesta de una nueva teoría
El método axiomático y la coherencia de la teoría
Una nueva teoría homeopática
Representación intuitiva de una aplicación
Continuación de la formalización de la teoría
Diferencias entre leyes experimentales y teorías
Segunda diferencia entre teorías y leyes experimentales
Tercera diferencia entre teorías y leyes experimentales
La semántica de la nueva teoría
Componentes de una teoría
Relación entre Información y estructura sintomática
La "ley de los semejantes" y su teoría
Interpretación semántica del grupo G
Las reglas de correspondencia y la confirmación experimental
Las patogenesias de Hahnemann
Diferencias entre universales legales y no legales
Nuevas diferencias entre universales legales y no legales
Los enunciados nomopragmáticos
Las bases de la experimentación sobre el ser humano sano
El efecto placebo
Reexperimentaciones post-Hahnemann
La confirmación de la "ley de los semejantes"
Sugerencias para nuevas reexperimentaciones
Conclusión final
Bibliografía Notas
Dr. Gabriel Hernán Gebauer.
Médico-Cirujano.
Magister Artium Fil. Ciencia.
Santiago. Chile.
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